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Equinoterapia social

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Equitació Terapèutica

Terapia dirigida a personas con diversas discapacidades psíquicas.

La Equitación terapéutica a través del contacto con el caballo y de la motivación que este genera, intenta buscar diversas soluciones a los problemas de aprendizaje y adaptación que presentan las personas afectadas por alguna discapacidad, partiendo siempre de la posibilidad de educabilidad.

Está basada en los principios de normalización, integración e individualización y sobre todo pretende destacar la consideración positiva de los sujetos sobre los que actúa.

La clasificación por deficiencias y el grado de afectación que padece el alumno no importan tanto como la valoración de que puede hacer.

Beneficios de la Equitación terapéutica

Diferentes autores, como J. Copeland, R. Dismuke-Blakely, B. Glasow, J. Tebay, V.M. Wolf, K. DePauw, J. Brough y B. Engel entre otros, han realizado estudios para determinar los beneficios que puede otorgar la equitación terapéutica en niños y adultos con diversas discapacidades.

John H. Brough, ha señalado que los beneficios otorgados por esta terapia estarían dados a nivel neuromuscular y psicológico.

Señala, que el Sistema Nervioso Autónomo, dividido en el Sistema Simpático y Parasimpático, rige variadas funciones del cuerpo humano y que los niños y adultos discapacitados tendrían una prevalencia del Sistema Simpático en su funcionamiento, provocando manifestaciones fisiológicas alteradas que pueden ser observadas a simple vista:

  • Respiración irregular, rápida y poco profunda
  • Movimientos ligeros, erráticos e inquietos
  • Hipersensibilidad con tendencia a la irritabilidad frente a ciertas imágenes, olores, sonidos o texturas.
  • Baja temperatura corporal
  • Temblores en las piernas, manos y mandíbula
  • Insuficiente control de esfínteres
  • Reducción en la memoria inmediata

Si se logra el control de la acción del Sistema Simpático, se incrementa la acción del Parasimpático, mejorando sus funciones.

Se ha señalado la existencia de tres principios básicos para cambiar en las personas la dominancia del Sistema Simpático por el Parasimpático:

  • Temperatura aplicada en los músculos,
  • Masajes rítmicos
  • Modulación Sensorial.

Las sesiones de equitación terapéutica, otorgan una amplia gama de actividades que favorecen estos principios.

  • La temperatura aplicada a los músculos, está dada como resultado de la actividad física
  • El masaje rítmico, es logrado gracias al movimiento rítmico del caballo lo que produce estimulación vestibular de las articulaciones, músculos, tendones y órganos otorgando al jinete la integración neuromuscular, lo cual mejora el mecanismo de balance, sentido de la posición, sentido del movimiento, actividad muscular y relajación
  • La modulación sensorial, es vital para favorecer al Sistema Parasimpático, ya que por medio de los
    Estímulos sensoriales bien planificados durante las sesiones, como el uso de colores determinados o música clásica suave, se pueden favorecer aspectos como la relajación y concentración

Bárbara T. Engel, señala que los beneficios de la Equitación terapéutica están dadas en diferentes las actividades o acciones que ésta integra:

  • Ejercicios: los niños y adultos discapacitados, generalmente poseen un acceso limitado a ejercicios de alta calidad como los que proporciona la. Equitación terapéutica Ésta, involucra la acción coordinada de todos los músculos del cuerpo siendo muy efectivo para el incremento de un tono muscular, y estimulación de los diferentes sistemas fisiológicos como el cardiovascular y respiratorio, ya que muchas personas discapacitadas, suelen tener un pobre desarrollo pulmonar producto de la debilidad muscular lo cual les limita la habilidad cardiovascular, logrando oxigenar la sangre en forma deficitaria.
  • Desarrollo de la Noción de Tridimensionalidad: el constante balanceo del paso de un caballo produce un efecto similar al de caminar por sí sólo, ejerciendo su principal influencia en la pelvis, tronco y hombros. Por otra parte, quienes sólo poseen una alteración leve de marcha, gracias a la estimulación recibida por la equitación terapéutica, pueden desarrollarla o afianzarla con mayor facilidad ya que han adquirido la sensación corporal de caminar y las imágenes mentales de esta actividad
  • Equilibrio: los movimientos tridimensionales del caballo, generan en el jinete la necesidad de equilibrar su cuerpo y adaptarlo al movimiento, cambiando constantemente el centro de gravedad
  • Estimulación: los movimientos ondulatorios y rítmicos que otorga el paso del caballo, se transfieren al jinete discapacitado incrementando el rendimiento cardiovascular y la excitación respiratoria, lo cual ejerce un efecto de relajación y consuelo mental y físico
  • Desarrollo del Vínculo: el caballo, es una criatura social que se relaciona adecuadamente con los seres humanos, otorgando al jinete bienestar, seguridad, aumento en la autoestima, placer y afecto
  • Respiración: los ejercicios realizados en la Equitación terapéutica, incrementan la capacidad de respirar adecuadamente. Esto, a su vez, favorece la vocalización mejorando la coordinación fono respiratoria ya que, un habla adecuada requiere necesariamente de buen aparato fono articulatorio estimulado por el aire espirado, lo cual permite una adecuada producción fonemas
  • Felicidad y Placer: Norman Cousins (1989), médico, realizó diferentes estudios, documentando el efecto emocional positivo producto de la interacción entre el caballo y el jinete discapacitado. Ciertamente, el caballo entrega placer y un ambiente de determinación, esperanza y fe, que le permiten alcanzar un propósito. La equitación terapéutica, en forma sistemática genera motivación y felicidad en los jinetes y éstas características favorecen cualquier actividad que desee realizar en la vida.

Mejora de la integración sensorial

La Integración Sensorial, es la acción coordinada de los diferentes sentidos para otorgar una experiencia completa al niño o adulto. Ésta, permite la comunicación con el medio, de las formas convencionales y no convencionales y se encuentra presente en todas las actividades que el ser humano realiza, a menos que posea algún déficit sensorial o cerebral, las experiencias que vivencia estimulan los diferentes sentidos los que combinan la información obtenida otorgando una interacción significativa para el niño, experiencias que proporcionan los medios para que comience a generalizar y usar el aprendizaje sensorial. La equitación terapéutica es una experiencia multisensorial, que “tiene como finalidad, usar todos los sentidos del niño para atravesar la barrera de la incapacidad de éste y comunicarse con él.

La integración de las sensaciones, permite el desarrollo de diferentes experiencias de aprendizaje considerando los sentidos del ser humano (visión, audición, gusto, olfato, tacto y experiencia corporal), lo cual permite al niño interpretar el mundo exterior y comenzar a aprender.

Los niños con alteraciones sensoriales, físicas o mentales, poseen una capacidad más limitada para explorar su entorno o su propio cuerpo, por lo que la equitación terapéutica se convierte en el medio ideal para proporcionarle oportunidades de aprender por medio de sus propias experiencias corporales, ya que el movimiento intencionado es la experiencia más significativa para el niño, ésta otorga sensaciones de placer y diversión, anticipación, tolerancia aumentada a la manipulación, aumento en la conciencia corporal y de los miembros, inicio de la percepción del peso corporal, inicio de la comprensión del movimiento y desarrollo del equilibrio dinámico y estático.

La Disfunción Integrativa Sensorial

Una Disfunción Integrativa Sensorial, es el funcionamiento defectuoso, antinatural y no eficiente en la organización de los sistemas sensoriales a nivel cerebral lo que produce en el ser humano, la falta de información precisa sobre sí mismo y el ambiente y la falta de dirección del comportamiento o respuestas adaptativas en forma eficaz, lo cual dificulta el aprendizaje y genera diferentes tensiones emocionales.

Características asociadas a una disfunción integrativa sensorial:

  • Hiperactividad y Distractibilidad: consiste en el movimiento permanente carente de propósito, producto de una actividad neuronal excesiva, que afecta directamente la atención del niño produciendo severas alteraciones en el aprendizaje escolar
  • Problemas de Comportamiento: está dado fundamentalmente por alteraciones para socializar con su grupo de padres o familia, escasa tolerancia a la frustración, egocentrismo, tendencia a la hipersensibilidad emocional y severos problemas de autoestima
  • Retraso en el Desarrollo del Lenguaje
  • Debilidad en el Tono Muscular: produce principalmente la alteración en el control cefálico y de tronco, incoordinación motora general, alteraciones en el equilibrio, control insuficiente de las extremidades inferiores con tendencia al entrecruzamiento y dificultades para manipular juguetes y armar rompecabezas
  • Aprendizaje Escolar: Al presentar una disfunción integrativa sensorial, es altamente probable que el niño manifieste problemas en las actividades escolares, fundamentalmente en la adquisición de la lectoescritura y cálculo, lo cual ocurre por disfunción neuronal, presencia de comportamientos inadecuados, alteraciones en el sentido espacial y de percepción visual, lo cual produce severos déficit específicos como disgrafía, discalculia, escritura en carro, etc.

Estos síntomas, son la evidencia observable y medible del real problema que significa la disfunción integrativa sensorial. El siguiente cuadro, diagrama cómo se integran diferentes tipos de sensaciones formando las funciones necesarias para que el niño logre tener éxito.

Por otro lado las personas con Desórdenes Genéticos, donde se incluye el Síndrome de Down, el de X frágil ,etc obtienen grandes beneficios de la equitación terapéutica ya que ésta favorece el tono muscular, equilibrio, coordinación, además de los beneficios cognitivos y emocionales.

Así como las personas que presentan Afasia, obtienen un importante aporte del movimiento del caballo ya que éste genera una experiencia multisensorial que incrementa el correcto proceso de integración de las sensaciones favoreciendo el lenguaje.

Las personas con Lesiones Nerviosas, durante estas sesiones ejercitan 300 músculos y articulaciones en forma simultánea, lo cual les favorece un adecuado tono muscular.

Las personas con Desórdenes del Neurodesarrollo, donde se incluye el Autismo y la Discapacidad Mental, suelen presentar alteraciones neurológicas, emocionales y de integración sensorial que pueden ser revertidas con la asistencia periódica a sesiones de equitación terapéutica.

Las personas con Desórdenes Neuromusculares, ven favorecidos aspectos motores, fisiológicos y emocionales que pueden encontrase alterados.

Y las personas con Desórdenes Respiratorios, logran adquirir patrones adecuados de respiración, lo cual aminora los síntomas de su afección.

Planificación de las sesiones de equitación terapéutica

La planificación de programas proporciona un marco de referencia para, determinar los progresos o falta de ellos e ir mejorando los planes dependiendo de las particularidades de cada jinete discapacitado, sin embargo, debe existir suficiente flexibilidad por parte del instructor para ajustar y variar las sesiones individuales dentro de las circunstancias que puedan ir surgiendo. La elaboración de programas individuales de trabajo, cuenta con una serie de pasos sucesivos:

Evaluación.
Cuando una persona comienza a asistir a sesiones de equitación terapéutica, el/la terapeuta a cargo de las sesiones debe realizar una evaluación diagnóstica, definiendo los problemas y estableciendo la razón de por qué asiste a las sesiones. Es importante que sea asesorado por especialistas en casos más complejos como las grandes alteraciones físicas, de lenguaje, desórdenes psiquiátricos o alteraciones en la integración sensorial, entre otros. La información reunida, otorga las pistas necesarias para planificar apropiadamente.

Selección de Objetivos.
Las metas u objetivos, identifican las conductas y habilidades que pueden ser alcanzadas por el jinete como resultado de la equitación terapéutica. Éstos, deben ser realistas a las capacidades del jinete, tomando en cuenta las características de su discapacidad y el tiempo en que se esperan cumplir dichos objetivos los cuales deben ser planteados en términos de conducta observable, medible, lo cual ayuda a identificar y evaluar los logros.

Planificación de las Sesiones.
El propósito de desarrollar planes especiales para cada jinete, implica considerar a cada persona como una base particular e individual y no como una categoría de su síndrome. Para elaborar un plan individual, se debe:

  • Seleccionar las actividades y metas adecuadas para cada jinete
  • Determinar el tiempo que se requiere para cada tarea y cada sesión
  • Considerar problemas que pueden surgir como la necesidad de ayudantes para la monta, equipamiento especial o características particulares de un caballo
  • Seguir el logro de los objetivos paso a paso
  • Adaptar los procedimientos adecuados para alcanzar los objetivos
  • Evaluar periódicamente los logros del jinete, lo que permite cambiar de estrategia cuando no se están dando los beneficios esperados.

Hipoteràpia

És un tractament complementari que consisteix a aprofitar els principis terapèutics del cavall per a tractar a persones amb discapacitats físiques, ja siguin congènites o adquirides.

És un tractament en base neurofisiológica realitzat sobre el cavall.

Hi ha una part que es pot realitzar peu a terra.

Segons ho requereixi la persona, es col·locarà l'usuari en diferents posicions afavorint la transmissió dels efectes terapèutics del cavall.

BENEFICIS DE LA MUNTA A CAVALL.

A NIVELL NEUROMOTOR.

A NIVELL SENSITIU

A NIVELL PSICOLÒGIC-COGNITIU

A NIVELL DE SOCIALITZACIÓ

LA SENSIBILIDAD DEL CABALLO Y EL CORAZÓN HUMANO

Creando excitación en la vida

RECONOCIMIENTOS
Nosotros dedicamos este libro a los dos campeones de nuestras vidas...
Thomas E. McKormick M.D. nuestra inspiración.
Y a *F.P.C. Trianero, nuestro místico peruano.

Queremos expresar nuestro agradecimiento a toda la buena gente que nos ha ayudado a que sea posible el nacimiento de éste nuestro primer libro.

Nuestro agradecimiento de todo corazón a Stephani Morhan y Ron Montana. Y especialmente a nuestra editora, Paulann Thurmon. También queremos dar las gracias a nuestros amigos y colegas españoles Miriam Frenk y Jose Poveda de Agustín.

  1. INTRODUCCIÓN
  2. LA GÉNESIS DE LOS SENTIMIENTOS
    Sentimientos y Emociones
    El modelo Psicópata
    El modelo Psicótico
  3. INSTINTOS E INTUICIÓN
    Ser uno mismo
  4. NUESTRA CONEXION CON ANIMALES NO HUMANOS
    El rol de los Animales en la Vida Espiritual del Hombre
    La Verdadera Intimidad
    Lo que nos Pertenece
    El Instinto Gregario
    El Instinto del Rebaño
    El Instinto del lobo
  5. EL CABALLO SANADOR
    De Vuelta a la Naturaleza
    ¿Porqué los Caballos?
  6. LAS RELACIONES CURATIVAS -EL CABALLO COMO VEHÍCULO HACIA LA SALUD
    Caballo y Sensibilidad
    Manejar y Tocar
    Un Cristal para Mirar Compasión
  7. DOMANDO LOS INSTINTOS
    Miedo y agresión
    El Trabajo con Jóvenes Antisociales
  8. JUEGO DISCIPLINADO
    Introducción al Juego Disciplinado
    El Poder de la Paradoja en los Mecanismos Defensivos
    Educando al Inconsciente
    Contar Historias
    Educando al Inconsciente-
    Símbolos
    El Juego Disciplinado
    El Caballo como Mito
  9. PLANTANDO LAS SEMILLAS DE LA CONSCIENCIA
    El Desarrollo de la Consciencia Moral
  10. ESPIRITUALIDAD En la Búsqueda de un Corazón Creativo
    El Espíritu Creativo
    La Pasión
    El Proceso Creativo: Convertirse en Centauro
    Ejercitando el Espíritu con los Caballos
    Artistas de la Vida
    Dios en Nosotros
    Examen de Conciencia o Purgatorio Redención
  11. CONCLUSIÓN

INTRODUCCION

Habiendo trabajado con enfermos mentales graves, personas con conductas criminales y abusadores de sustancias, nos hemos visto forzados a explorar terrenos interpersonales en los que sólo unos pocos se han introducido. Hemos tenido que hacer frente a nuestros propios sentimientos de vulnerabilidad y falta de ayuda, miedo y desesperación, sólo para descubrir que, al final, existe la esperanza. Nuestras experiencias, que a veces han sido terroríficas, nos han obligado a mirar profundamente dentro de nosotros mismos, donde siempre hemos encontrado una inesperada paz. Es a través de esta profundización de uno mismo donde hemos aprendido lo que es el júbilo.
Como terapeutas, fue una sorpresa descubrir que mucho de lo que aprendimos en la universidad tiene muy poco que ver con la realidad cuando se trabaja con gente seriamente trastornada. No fuimos preparados para el desgaste que supone nuestro rol profesional como terapeutas y no nos hablaron del horror, de la sensación de impotencia o del regocijo que se experimenta tratando enfermedades del "corazón" humano. Así que, el comienzo de nuestra práctica fue una dura prueba de fuego. Cuando finalmente comenzamos a tratar personas en el camino de la desesperación y de la violencia, aprendimos que teníamos que abandonar nuestra "persona" profesional y dejar salir nuestra intuición. No existe ninguna técnica terapéutica que nos salvara de esta situación. Tuvimos que dejarnos llevar por nuestros propios sentimientos y por el instinto más puro. Estas fueron nuestras más valiosas herramientas. Esta toma de conciencia nos puso en un plano metafísico que hizo resaltar nuestra propia espiritualidad.
Destruir barreras de miedo y de defensa es un gran desafío. Cuando fuimos honestos con nosotros mismos sobre cuál es la realidad que verdaderamente ayuda a la gente, nos dimos cuenta que no era solamente la psicoterapia. No hizo falta darle muchas vueltas a la idea de que nuestras mejores y más exitosas intervenciones fueron las que salieron más espontáneamente. No estaban previamente reflexionadas ni tenían que ver con ninguna forma de técnica terapéutica; tenían que ver más bien con el puro instinto e intuición y estaban dirigidas más bien por la Gracia de Dios que por nosotros. Y Dios lo sabe, en varias ocasiones necesitamos toda la Gracia que se pudiera obtener... Después de varios éxitos, nos dimos cuenta que había otras fuerzas en juego en nuestro trabajo -fuerzas raramente consideradas-. Aquí es donde comienza nuestra historia real. Son esas fuerzas siempre presentes que todos nos olvidamos de considerar. Ahora sabemos que el proceso curativo ocurre cuando es natural y forma parte de la vida, más que cuando es artificial. Para que ésto ocurra debe contener elementos de encantamiento y misterio.
En nuestra práctica hemos trabajado con personas que en la profesión se consideraban sin esperanza de cura. Estas nos han hecho crecer y por ellas hemos dado la bienvenida al desafío. Nos han ayudado a estrujar nuestras mentes, nuestra imaginación y a explorar nuevos acercamientos en nuestro trabajo. Buscamos caminos alternativos para despertarnos a nosotros mismos y a los demás, para curar y para crear una saludable excitación en nuestras vidas.

En nuestra búsqueda fuimos guiados hacia los caballos -animales que siempre habían formado parte de nuestra vida personal-. Este cambio en nuestra vida profesional ocurrió despacio y fue muy sutíl. Los métodos que lo caracterizan parecen emerger de nosotros mismos, y nos transportan a nuevos territorios, tanto profesionales como personales.
Siempre hemos tenido caballos, porque nos encantan y porque además disfrutamos con su compañía. Aunque nos han provisto de mucho placer a lo largo de los años, nunca imaginamos lo que vivir íntimamente con una manada podía hacer por la mente humana. Los caballos se nos siguen apareciendo en nuestros sueños y en nuestras fantasías. Estas imágenes, combinadas con nuestras experiencias profesionales nos hacen entrar en profundidad en el reino de la Naturaleza.
Hicimos un acto de fe y seguimos el camino por el que nos guiaban nuestros sueños. Nos fuimos al campo y dejamos atrás nuestra práctica convencional en medio urbano. Solamente unos pocos de nuestros colegas fueron comprensivos y nos desearon lo mejor. La mayoría pensaron que nos habíamos vuelto locos. Locos o no, nosotros y nuestros clientes nos hemos beneficiado inmensamente del camino que habíamos seguido.
Nuestros esfuerzos empezaron poco a poco y fueron ganando por momentos. Empezamos a entendernos a nosotros mismos a través de vivir entre los caballos y de formar parte, en la medida de lo posible, de su manada. Hicimos esta experiencia disponible para nuestros clientes con el fin de facilitar lo que llamamos el "juego disciplinado".
Con el tiempo, tuvimos que reconocer que un proceso curativo estaba teniendo lugar a través de las relaciones de los caballos con nosotros y con nuestros clientes. Lo que descubrimos a través de este medio no convencional de comunicación fue una conexión con la vida en su forma más basica. Trabajando con caballos, iniciamos a nuestros clientes en el oculto mundo de la energía animal y del instinto, proveyéndoles a través de medios naturales y seguros de aprendizaje, de conocimiento sobre su naturaleza dualística. La interacción entre terapeuta, caballo y cliente lleva al cuerpo, la mente, y el espíritu hacia un estado de totalidad. A través del entrenamiento en la forma de juego disciplinado con caballos, los clientes aprenden a destapar su ancestral mente animal y energías para aplicarlas de una manera más creativa y responsable en sus vidas. De hecho, fueron asumiendo la responsabilidad de su propia sanación.
Observar e interactuar con animales no humanos puede ser una experiencia transformadora y una poderosa herramienta para iniciar un crecimiento personal. El mundo del animal está remarcablemente gobernado por la ley natural. Es un mundo de ciclos y estaciones en el que se impone un continuo movimiento de adaptación. Incluso la quietud está vibrando. La vida y la muerte van de la mano, y su abrazo primordial confiere una cualidad de pasión e inmediatez en un mundo del que extrañamente el animal humano se ha distanciado a través de la intelectualidad y del engaño. Sin tener en cuenta las vicisitudes de la vida, los animales siempre tienden a luchar, amar, establecer relaciones, jugar, criar a sus crías y llorar a sus muertos.
La peculiar constelación de características del caballo introduce la salud en la relación. Es un animal muy equilibrado. Entre los animales domésticos seleccionados para el trato con humanos, los caballos han conservado un fuerte componente de su naturaleza salvaje original. Debido a que no están tan dispuestos a complacer como los perros, son menos lábiles y tienen una personalidad más marcada. Además son tremendamente independientes. Su imponente tamaño, su tremenda fuerza y fina intuición requieren que uno se aproxime a ellos con respeto, vigilancia y una gran cantidad de sensibilidad. Se debe estar muy pendiente de ellos y es importante estar muy consciente en todo momento, dando ocasion para dejar salir los sentimientos más profundos y verbalizarlos.

Una vez establecida una buena relación con el caballo, las interacciones serán estimulantes y liberadoras.
En nuestras comunicaciones con los caballos descubrimos una fuerza -una no visible pero siempre presente energía que baña el espíritu y que requiere que estemos completamente presentes y seamos sinceros con nuestra propia naturaleza. La habilidad del caballo para conectar con la gente es un misterio. Su tamaño y presencia nos fuerza de alguna manera a ser física, mental y espiritualmente más conscientes y más humanos. Este elevado estado conciencia nos lleva a renovar sensibilidad y excitación, literalmente hablando, nos lleva hacia nuestros sentidos.
Estábamos impresionados de las propiedades curativas inherentes a nuestras interacciones con esos animales. La naturaleza del impacto psicológico y espiritual que los caballos tenían sobre nosotros y sobre los demás estaba de acuerdo con muchas de nuestras ideas sobre cómo devolver a las personas su salud emocional, física y espiritual. Comenzamos a ver a los caballos como un vehículo práctico para desarrollar autoconciencia, como una herramienta para poner atención a sentimientos enterrados o fuera de juego. Percibimos que, en este trabajo, entramos en el mundo del inconsciente -mundo que frecuentemente ignoramos dirigiendo nuestro camino hacia ambientes altamente artificiales.
Empezamos a trabajar con caballos hace quince años, no teníamos idea de su potencial como sanadores holísticos que podían ayudar a la gente a vivir la experiencia de la parte más instintiva de sí mismos, tanto física como psicológicamente. Nuestro trabajo nos enseñó que los caballos eran poderosos guías, y en un sentido, divinos mensajeros que nos pueden enseñar quienes somos y señalarnos en qué dirección necesitamos ir. Actúan como espejos que nos reflejan la totalidad de quienes somos, tanto en la luz como en la sombra.
A través de la historia de las civilizaciones, los caballos han sido considerados como una de las más nobles criaturas del reino animal. Encarnan la vida misma, respirando deseo y poseen la llave que abre la puerta de la eterna pasión. En las culturas de los viejos druidas y entre los chamanes siberianos se pensaba en los caballos como vehículos para llevar a la gente en los viajes de profundización y que además les ayudaban a negociar la trayectoria a seguir tanto de la vida como de la muerte. En este libro vamos a "viajar", en todos los sentidos de esta palabra. Esta aventura desvelará la anciana y arcana sabiduría que tienen que darnos.
A través de nuestro trabajo con adultos y jóvenes delincuentes en libertad durante los años 60, desarrollamos un modelo de cómo evolucionan los sentimientos sanos. Percibimos a los sentimientos como guías en los viajes secretos de nuestras almas individuales. Si aprendemos a entenderlos, sin fijarnos en si nos provocan dolor o placer, podemos ganar en autoconocimiento. Esto nos abre las puertas del desarrollo espiritual. Los sentimientos salen del corazón, no del intelecto, y su desarrollo nos conduce hacia un sentido de la compasión y de la grandeza que es una forma accesible de la intuición. Este mundo de experiencias realza los sentimientos de humildad y responsabilidad.
Muchos de los criminales con los que hemos trabajado tenían seriamente limitado su repertorio de sentimientos expresados. Frecuentemente, lo que ellos expresaban como sentimiento era más exactamente una emoción. La emoción, tal y como lo vamos a usar aquí, es la expresión de un comportamiento que está desprovisto de contenido sentimental y que es caracterísitco de personalidades psicopáticas. Se usa para manipular a los demás, es un "camelo".

La gente que usa la emoción, en vez de la expresión de sentimientos, frecuentemente tienen un vacío interior, de empatía e intuición y consecuentemente son extraños a sus propio impulsos y conductas. Muchos de ellos aunque sean capaces de reconocer que han cometido un crimen, tienen muy poca o ninguna conciencia de lo que han hecho. Frecuentemente lo expresarán como "algo que de repente ocurrió". Actúan según las emergencias impulsivas que no pueden controlar. Es esta descontrolada manera de actuar la que
les hace peligrosos para sí mismos y para los demás. Las personalidades psicopáticas tienen un alto nivel de energía, pero es más bien la energía del "lado oscuro" de la pasión que es desenfrenada, desneutralizada y desbocada.
A lo largo de los años de práctica clínica con pacientes diagnosticados como psicóticos, encontramos que la expresión de sentimientos/emociones de estos sujetos era en extremo opuesta a la de personalidades psicopáticas. Esto es, tienden a estar inundados por los sentimientos y por una gran sensibilidad e hipervigilancia. Incapaces de hacer frente a su dolor, acuden a la fantasía, a las ilusiones y a las alucinaciones para poder adaptarse y regular la sobrecarga de sentimientos que les fluyen. Los psicóticos no tienen base de realidad para poder organizar y entender el torbellino de que consta su proceso interno. Careciendo de un mecanismo psicológico que pueda darle salida a un excesiva estimulación, están expuestos a un colapso psicológico, una implosión. Al principio de su psicosis todavía son hábiles para poder adaptarse a su realidad tanto interior como exterior. Pero más tarde o más temprano el mundo se hace insoportable y aprenden a escapar de él a través de dejar a su mente "viajar".
Tanto psicóticos como psicópatas comparten una de sus características básicas -un vacío de consciencia de su proceso interno y de su comportamiento. La consciencia es la clave del desarrollo de un Yo bien integrado. Entender las características propias de estos dos grupos es muy importante, porque representan los dos extremos de un contínuo en el que la mayoría del resto de la población se encuentra. Este modelo nos permite evaluar nuestro propio repertorio de sentimientos y tener ideas más útiles para profundizar en el autoconocimiento. Si cultivamos e integramos los diferentes niveles de sentimientos que nos vienen, nos abriremos a experimentar una riqueza que no habíamos conocido antes. A la inversa, si ignoramos estos niveles, dejándolos tapados, envolveremos la personalidad en oscuridad y confusión.
Usamos nuestras observaciones sobre estos niveles de sentimientos para ayudar no sólo a la gente que busca ayuda, sino también a sus terapeutas, para que se vuelvan más conscientes y equilibrados. Hemos aprendido que, si se han convertido en profesionales en terapia, aquellos que usen sus niveles de sentimientos de una manera efectiva, tendrán mucho más éxito en su trabajo. Cuando empiecen a trabajar su nivel interno de sentimientos, empezarán a empatizar más plenamente con los niveles de sentimientos de sus clientes.
Nuestro acercamiento a la práctica terapéutica está basada en este modelo. Hemos tenido la oportunidad de trabajar con muchos clientes que no han respondido a los diferentes tipos de terapia tradicional. De hecho, esta población fué nuestra prioridad y el foco de nuestra práctica. Siempre hemos estado en la búsqueda de caminos alternativos para llegar a los demás,
ayudarles a curarse y crear su propia excitación por la vida. Traemos este modelo para que el lector encuentre también la pasión y la excitación que nosotros hemos encontrado.
A lo largo de los años, hemos diseñado e implementado u número de programas para diversos grupos según la edad, incluyendo jóvenes delincuentes, abusadores de sustancias, gente deprimida así como para aquellos que están en la búsqueda de la espiritualidad o de incrementar su consciencia. Hoy ofrecemos programas individualizados para cualquiera que esté buscando enriquecimiento y una vida más significativa. Encontramos ésto particularmente efectivo para la gente bajo stress. La terapia equina es la esencia de todos estos programas.
La meta de este libro es describir un camino que hemos encontrado para vivir la vida como un arte. Nuestras vidas tanto profesionales como personales han restablecido una profunda y verdadera conexión con la Naturaleza -a través de los caballos- y esta ha sido la manera más efectiva y que con menos esfuerzo hemos podido restaurar pasiones y espiritualidad perdidos. Pueden ser efectivos para transformar emociones, urgencias instintuales en actos creativos y poner el corazón y la pasión de vuelta en la vida. Invitamos a nuestros lectores a unirse a nosotros en nuestro camino de descubrimiento y a implicarse con todo su ser.

LA GENESIS DE LOS SENTIMIENTOS

El hombre es un eterno péndulo de movimiento y vibración. Su espíritu está capturado en un cuerpo en el cual las fuerzas palpitan como el latido de un corazón. Frecuentemente las fuerzas truenan y tiemblan en su cuerpo con emociones muy fuertes que sacuden los cimientos de su existencia física. La vida continúa latiendo con ritmo y en silencio, con sentimientos de amor o irrumpiendo con avalanchas de emociones violentas. La vida es movimiento y ritmo. Cuando el movimiento disminuye, la persona cae enferma y cuando el movimiento para, la persona muere.
Dr. John Pierrakos
Los sentimientos son derivados del instinto de supervivencia. Su trabajo es ayudarnos a responder apropiadamente en nuestro medio -protegernos de potenciales peligros y movernos hacia lo que necesitamos para vivir y procrear. También nos conectan con los demás así como con otras formas de vida.
Sin los sentimientos, no seríamos humanos, seríamos seres fríos que nos perderíamos la riqueza de la vida. Si no hacemos caso de nuestros sentimientos, nos quedamos en la oscuridad y la confusión. Si los atendemos, los sentimientos maduran y florecen. Si negamos o desatendemos esta válvula de escape emocional, bloqueamos un normal funcionamiento y el desarrollo personal. Nuestra capacidad de sentir es una parte importante de nuestra humanidad y revela tanto nuestra grandeza como nuestra debilidad.
Deepok Chopra ha dicho que el corazón no es solamente un órgano, sino también el asiento de la sabiduría. Para sentir plenamente, debemos reconocer y aceptar el espectro completo de nuestros sentimientos y crecer comprendiéndolos. Si no somos conscientes de la inteligencia de nuestra corazón, tendremos una limitada visión del mundo. Por otro lado, si integramos y refinamos el mundo de de nuestros sentimientos, se abren las puertas de nuestra percepción mística.
Debido a que los sentimientos son potentes indicadores, podemos usarlos para ganar profundidad en los diferentes patrones de la vida y en los temas kármicos que necesitamos atender y trabajar. Una manera de valorar la profundidad y extensión de nuestros sentimientos es examinando nuestras reacciones a las diferentes situaciones en las que nos encontramos, particularmente las situaciones novedosas. ¿Hemos disfrutado de nuestro viaje y hemos hecho una aproximación abierta o simplemente hemos llegado a un sitio...?
La habilidad de ser afectados, de estar implicados es muy importante porque refleja una respuesta abierta a la vida. La exposición de nuestra "psique" a novedades saludables es la medicina que ocasionalmente necesitamos. Un pequeño shock nos puede sacar de la inercia y crearnos una oleada de sentimientos. Este trastorno o agitación puede ser un precursor del cambio; sin él nuestra mente se queda estática, confortablemente situada en la ignorancia. Una persona que contínuamente actúa a salvo, que vive en la resistencia y fuera de riesgos, deniega a sí mismo oportunidades enriquecedoras para el crecimiento personal.
Algunas personas se contentan con dejar a sus sentimientos fuera de juego, creyendo que sus fuentes internas son limitadas. Los resultados de estos desacertados esfuerzos son la reducción y la extinción. Es por nuestro propio interés por el que debemos abrirnos a las situaciones novedosas como una oportunidad para construir psicológica y espiritualmente. El movimiento es nuestro mejor aliado.

SENTIMIENTOS Y EMOCIONES

Las palabras "sentimientos" y "emociones" son las dos palabras de las que más frecuentemente se usa y se abusa en el vocabulario psicológico. Mientras tanto profanos como profesionales de la salud mental las usan constantemente, el uso corriente generalmente tiende a oscurecer las diferencias semánticas entre las dos palabras.
La palabra sentir tiene que ver con la sensación y la percepción. Sentir intensamente es sinónimo de pasión, y la capacidad de sentir es la base del desarrollo de la compasión. Sentir significa también percibir las energías físicas, psicológicas y espirituales.
La palabra emoción en francés emouvoir, tiene una connotación de movimiento y conducta. Las emociones son las expresiones externas que usamos para, o bien mostrar o bien disfrazar sentimientos inconscientes, descubriendo o enmascarando nuestro estado interior.
Cuando las emociones expresadas son acordes con los sentimientos, resulta una sensación de totalidad y de harmonía -incluso cuando los sentimientos son negativos (enfado o tristeza). Por el contrario, cuando las emociones no expresan el verdadero estado interior, se da salida a la sensación de desintegración y de división. La distinción entre estos dos modos de relacionarse es importante, porque el que vamos a usar forma la base de cómo nos debemos mover en el mundo para sentirnos bien dentro de él.
Es imposible exagerar el rol del inconsciente en el mundo de los sentimientos. Frecuentemente, la gente que se encuentra bajo el peso de fuertes sentimientos o bien no los entiende o bien no sabe que hacer con ellos. Es por eso que los terapeutas aconsejan no tomar decisiones importantes en periodos de crisis. Se necesita tiempo para cribar a través del muro del inconsciente y desarrollar consciencia y claridad.
Los sentimientos a veces son comparados con nubes. Vienen y van y cambian constantemente. Cualquiera que se haya divorciado o sufrido una irremplazable pérdida sabe de qué se trata. Durante la crisis, deberíamos tener una explicación de porqué está sucediendo y de qué estamos sintiendo. Más tarde, mientras nuestras emociones (y nuestras defensas) se asientan y empezamos a salir a través del remolino de sentimientos, emergerá la totalidad de una nueva perspectiva.
Las emociones pueden ser poderosamente atractivas, pero no nos hacen crecer espiritualmente. Son reacciones superficiales que no necesariamente reflejan el contenido actual del
inconsciente. Desde el movimiento a favor de la libertad de expresión de los años sesenta, tenemos una cultura que premia la expresión emocional. Fué precisamente durante este período en el que las palabras emoción y sentimientos se confundieron y se abusó del uso que se hizo de ellas. Grupos de encuentro se regodeaban en emocionarse -gritando, llorando, confrontándose o dando almohadazos. Lo más fuerte y más dramático, lo más auténtico y más profundo, era asumir la existencia. Desafortunadamente, en muchas ocasiones estos grupo hacían simplemente mucho ruido, mientras que sus sentimientos más profundos se quedaban sin rumbo. Los participantes dejaban estos encuentros sintiéndose incluso más vacíos que cuando entraron en ellos.
Los grupos de terapia a los que asistimos durante los sesenta y setenta, nos impresionaron por la confusión que había en torno a sentimientos y emociones y lo extendida que estaba esta confusión entre los participantes. Hemos organizado grupos separados para poder tratar diferentes necesidades. Uno de los grupos lo identificamos como personalidades psicopáticas y nos fué enviado como período de prueba y bajo libertad condicional por varios departamentos del estado. El otro grupo, referido por hospitales y consultas privadas, consistía en clientes diagnosticados como psicóticos. Trabajndo con estos grupo simultáneamente se nos dió la oportunidad de hacer interesantes comparaciones entre emociones y sentimientos en un contínuo que nos proporcionó un camino simple para ver cómo todos somos, en un mayor o menor grado, muy parecidos.

EL MODELO PSICOPATICO

Al principio, en nuestro grupo de clientes psicópatas, las lágrimas, gritos, chillidos y demás nos sugirieron que estos individuos estaban sintiendo. Con el tiempo, aprendimos que sólo nuestros estómagos estaban revolviéndose. Como terapeutas, estábamos experimentando su "dolor" en vez de ellos.
Todos hemos tenido la experiencia de ser inundados por el estado emocional de otros. Durante una película especialmente buena, es fácil olvidarse de que el personaje es un actor interpretando un papel.
Los individuos psicópatas usan sus dotes dramáticas para manipular y provocar simpatía en aquellas situaciones importantes para su supervivencia. Pero en el fondo, la persona es la misma. Está usando las emocionaes, no para expresar sentimientos auténticos o ideas creativas, sino para tomar el pelo a la gente. Es por eso por lo que malos artistas son considerados como malos actores.
Una mujer que estaba en uno de nuestros grupos hizo una perfecta descripción de ésto. La habían encarcelado por mutilar a un hijo suyo, y a pesar de que gritaba incesantemente, no podía entender porqué la terapia era una condición de su libertad condicional. Otra de las claves que apuntaba hacia su falta de auténticos sentimientos, era que chillaba por ella misma y no por su hijo. Sus lágrimas fluían por el efecto que éstas podían producir en su audiencia.
El talento del psicópata para "jugar con la gente" no es una expresión de sentimientos, ni una forma de intuición, sino una misteriosa habilidad para captar a la gente. Pueden llegar a ser tremendamente astutos. Captando mecanismos de defensa y vulnerabilidades, atacan de una manera o bien a agresiva o bien seductora, como sea apropiado en el momento. Todos hemos usado las emociones para seducir o para agredir alguna vez, pero los psicópatas abusan de ellas contínuamente. Con sus "artes callejeras" juegan a vivir más que vivir auténticamente la vida.
El excesivo y manipulativo uso de las emociones que hacen los psicópatas les protegen de las amenazas, tanto internas como externas. Por ejemplo, una amenaza interna puede ser un poderoso e indiferenciado sentimiento de miedo al que se le da salida con expresiones de rabia, llanto, gritos, malas caras o todas estas juntas. La persona puede ser o no consciente del escondido propósito de estas actuaciones.
Hemos aprendido a base de trabajar intensamente con personalidades psicopáticas que el cambio puede ocurrir en algunos casos, pero debido a que hay un vacío de sentimientos auténticos, el cambio será lento y tedioso. En algunos clientes, al final el cambio ocurre. En otros, el cambio termina en cuanto desaparece la figura de autoridad.
Un componente necesario en un proceso curativo, si éste ocurre, es traer los sentimientos primarios de vacío y falta de protección a la consciencia de la persona. Sin esta toma de consciencia, el repertorio de los sentimientos del psicópata queda severamente limitado. Es este paliado repertorio el que parece llevar a la persona a refugiarse en la conducta antisocial. Mientras se está trabajando con psicópatas el terapeuta de estar bien asentado sobre sus pies todo el tiempo, y funcionar a base de "toques de silbato", de manera que el cliente no tenga la oportunidad de posicionarse para manipular o tomar el control de la situación. En el momento en que el terapeuta consigue no involucrarse en el entramado dramático de su cliente, éste comienza a sentirse vulnerable. Es en este punto donde la terapia puede comenzar.

EL MODELO PSICOTICO

Al contrario que los individuos psicópatas, las personas que sufren de psicosis experimentan profundos sentimientos que tratan de negar o adormecer, creando como alternativa una falta de conexión con su realidad y fantasía conocida como psicosis. De la misma manera que nos encontramos mejor cuando estamos lejos de personas afectadas por psicosis viéndolas muy diferentes a lo que nosotros somos, no debemos olvidar que todos hemos experimentado la psicosis, que es la falta de mecanismos de defensa, cuando éramos pequeños. Como adultos, cada uno de nuestras actuaciones deniegan y se refugian en la fantasía en algún grado. Es necesario para la supervivencia. La negación y fantasía del psicótico es extrema, constante y desarmante.
El psicótico siente sin las defensas que proporcionan las herramientas emocionales. Su terror interior es expresado de una manera indirecta e inapropiada. Una participante de uno de nuestros grupos, una mujer de la Iglesia Católica Irlandesa, creía que era una judía viviendo en la tortura de un campo de concentración Nazi en Alemania. Otro, que pensaba que su casa era el mar, se "convirtió" en un tiburón con el fín de protegerse. Otro paciente experimentaba sus sentimientos como una explosión. Durante una discusión de grupo, de repente empezó a dar sacudidas, golpeando las paredes tirándose contra ellas como si estuviera siendo empujado por una fuerza invisible. Nos dijo que, en casa, había encontrado partes de su cuerpo dispersos en diferentes habitaciones como resultado de una onda expansiva. Otros asumen los roles de santos o de mártires. Simbólicamente expresan su dolor y esperan una última redención.
Debido a que los psicóticos esconden los intensos sentimientos que experimentan, algunos piensan que son personas sin sentimientos incapaces de establecer empatía. Tienen lo que se llama "carencia de afectos", lo que significa que muestran muy poca, si alguna, emoción. Como los niños, su problema pasa por alto debido a la aparente calma exterior. Consecuentemente, apenas reciben la ayuda que necesitan en las fases tempranas de su dolencia. Su falta de expresividad continúa hasta que se descompensan y comienzan a desarrollar comportamientos extraños. Sus sensaciones, a las que no pueden dar salida, les dejan vulnerables ante el mundo. Sin una apropiada manera de expresarse, los psicóticos no pueden desarrollar una personalidad sólida socialmente, que les ayudaría a ir tranquilamente por el mundo.
A pesar de la intensidad de sus sentimientos, los psicóticos no son cosncientes del significado exacto de su inestable conducta. Sus síntomas oscurecen sus sensaciones ocultas. Hasta que no destapan el significado de su comportamiento, los
psicóticos experimentan un desasosiego y una confusión tan profunda que les lleva a existir, psicológicamente hablando, en una realidad paralela.
Los dos grupo descritos arriba, son los dos extremos de un contínuo en cuyo límite están por un lado las emociones y por otro los sentimientos. Aunque estos dos grupos representan modos anómalos de expresión, la normalidad o anormalidad es una cuestión de grado. Lo que nos esforzamos por conseguir es el reconocimiento y aceptación de toda la gran variedad de nuestros sentimientos y que éstos sean acordes con sus correspondientes expresiónes emocionales, que nos permitirán funcionar plenamente en nuestra sociedad